¿SE VIVE ACTUALMENTE LA CULTURA DE LA EVALUACIÓN EN LAS ESCUELAS?

Una cultura de la Evaluación.pdf

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Cultura de la Evaluación y Articulación de los Roles del Docente-Estudiante

Por: Renato Ismael Arteaga Chávez

En relación a lo que se presenta dentro de diversos apartados que estamos realizando reflexiones acerca de la cultura de la evaluación. Es importante que, las aportaciones teóricas estén siendo definidas desde puntos de vista críticos están siendo afianzados por la manera de abordar este concepto e incluso la instrumentación que están dentro de cada teoría y modelo de evaluación. Desde este aspecto, la cultura de la evaluación se implanta dentro de los aspectos educacionales en la mayor parte de los niveles que se encargan de impartir educación y se asimila la funcionalidad de destacar de manera apropiada los determinantes que están presentes, cuando se hacen las aportaciones dentro del contexto, los ambientes, entornos y climas escolares teniendo como referencia los aprendizajes de los estudiantes.

Se habla de aspectos que pueden llegar a ser interesantes y me parece que la forma de visualizar la evaluación va a depender de la misma interacción y que se tenga con los estudiantes y también de las mismas estrategias didácticas que están referenciadas para determinar si es requerido que se mantenga una actitud constante al ser evaluado. No sólo desde el punto de vista de los docentes, sino que este aspecto se integre en los roles que tienen ambos dentro del aula.

La evaluación para l a toma de decisiones

Mtra. Adda A. Peniche Lozano

La evaluación para la toma de decisiones

Para la gran mayoría de los seres humanos la experiencia de la evaluación dentro y fuera del ámbito educativo, es en relación al aprendizaje, después de una lección, ejercicio, curso, etc. y desde ésta experiencia nos va dejando una serie de experiencias muy marcadas (buenas y malas) como estudiantes y hoy como docentes.

La evaluación es un proceso complejo y con muchas dimensiones que tiene distintos componentes como son: visión, valores, comportamientos, rutinas, contextos organizacionales y sociales, experiencias, aspectos epistemológicos, teóricos y metodológicos.

Cabe destacar que también la evaluación es un elemento clave para la toma de decisiones, que ha de propiciar la mejora de una institución o programa evaluado

Ante la necesidad y el requerimiento Nacional e Internacional se tiene la oportunidad de una trasformación desde las bases en el sector de la educación superior, que correspondan a los cambios y que permitirá a las Instituciones de Educación Superior (IES) iniciar una etapa, creativa, dinámica, constructiva, innovadora y de mejora, por lo que se requiere adoptar una cultura de autoevaluación y evaluación interna y externa.

Hemos podido notar que las características de los países exitosos es que contratan a los mejores maestros y quienes son altanamente evaluados, hay un entrenamiento de alto nivel, se conserva a los docentes más cualificados y se brinda educación de calidad para todos sus estudiantes. (PISA, 2013).

Las Escuelas Formadoras de docentes no están exentas de las demandas y presiones sociales del contexto internacional, nacional y local, que enfrenta el ámbito educativo. Desde 1984, con la contemplación de las escuelas normales como Instituciones de Educación Superior (IES) la demanda y las expectativas de las Escuelas Formadoras de Docentes se elevaron considerablemente, se tiene que ver el panorama internacional como parte de la visión de las escuelas formadoras de docentes. La internacionalización exige el acercamiento de las comunidades de intelectuales, docentes y alumnos que aporten enriqueciendo la cultura normalista, en todas sus áreas: Docencia, Investigación (seguimiento y evaluación Institucional) y Difusión y extensión educativa.

Se ha logrado distinguir que las características de los países exitosos es que contratan a los mejores maestros (quienes son altanamente evaluados), hay un entrenamiento de alto nivel, se conserva a los docentes más calificados y se brinda educación de calidad para todos sus estudiantes. (PISA, 2013).

En el caso de México se han documentado también la transformación del perfil del aspirante a docente, a diferencia de los países mejor posicionados en las evaluaciones internacionales, la imagen y el estatus salarial de la carrera magisterial no es la óptima para captar a los “mejores” candidatos.

A nivel nacional, partiendo de los cambios al Artículo Tercero Constitucional donde la calidad del servicio educativo es una obligación , se desprende una serie de tareas de renovación y mejora a la docencia en general; entre ellas, la Ley del Servicio Profesional Docente (2014), la cual indica la obligatoriedad de las instancias e instituciones de ajustarse al Marco Legal en el cual se sustenta el proyecto educativo de nación, que exige de “establecer los perfiles, parámetros e indicadores del Servicio Profesional Docente” (DOF, 2013), entre otros objetos.

Además considerando, las evaluaciones como el Ceneval a los estudiantes normalistas, los exámenes de oposición de plaza y el de ingreso al campo laboral, evidencian las fortalezas, pero también las debilidades de los normalistas. La OCDE señaló que México necesita definir claramente los estándares docentes para que la profesión y la sociedad sepan cuáles son los conocimientos, las habilidades y los valores centrales asociados a una enseñanza eficaz.

En la escena local, el Estado, tiene altos parámetros de demanda que exigen a los docentes recién contratados trabajar en ámbitos diversos, puede ser en el área rural o urbana, en comunidades marginales, trabajar con grupos diversos, en fin, atender la heterogeneidad del contexto.

Bajo esta característica las Instituciones Formadoras de Docentes han nacido y atienden a la diversidad. La formación docente no debe quedarse restringida a lo que sucede en las mismas escuelas, sino más bien debe salir de sus paredes y poner atención a lo que acontece cuando el maestro se encuentra laborando, cuando se enfrenta a la realidad; vincular la experiencia de los primeros años de trabajo con la formación inicial es no sólo importante sino necesario para poder retroalimentarla, para que el egresado responda a las demandas propias de su ejercicio profesional.

La evaluación no solamente es rutinaria en las metas y en los objetivos académicos, actualmente la evaluación abarca la construcción de nuevos cambios en donde el Estado redefine la articulación con la educación superior, en esta nueva relación el Estado asume un mayor control sobre las instituciones de educación superior en cuanto a la asignación de recurso provenientes del Gobierno Federal y Estatal, ante este reto las instituciones diversificarán sus fuentes de ingresos y el Estado asigna recursos de acuerdo con sus objetivos y las metas convenidas, propuestos en sus diferentes proyectos.

Para la escuela normal es importante y fundamental la evaluación diagnostica institucional, en donde participamos todos sus actores y que se ha constituido en una estrategia de la Planeación Institucional en las Escuelas Normales, como son: el Programa de Fortalecimiento de las Escuelas Normales (PROMIN, ProGen y ProFen) y de Los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES), así también en el Programa Operativo Anual (POA), y en el Proyecto Institucional (PI).

Los CIEES fueron instituidos en de 1991, por la Coordinación Nacional para la Planeación de la Educación Superior (CONPES), en el marco de concertación entre la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), con el objeto de apoyar los procesos del Sistema Nacional de Evaluación de la Educación Superior, que considera tres niveles de acción, primero la autoevaluación, realizada por las propias instituciones de educación superior, después la evaluación interinstitucional por pares académicos, que efectúan los CIEES, y la evaluación global del sistema y subsistemas de educación superior, realizada por la Subsecretaría de Educación Superior e Investigación Científica (SESIC), la Subsecretaría de Educación e Investigación Tecnológicas (SEIT) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), para su acreditación y certificación.

Los objetivos de CIEES es cooperar al mejoramiento de la calidad de la educación superior en México, a través de la evaluación diagnóstica de las funciones institucionales de los programas que se ofrecen en las instituciones de ese nivel de estudios; propiciando que los modelos de organización académica y pedagógica orienten al aprendizaje como un proceso a lo largo de la vida, enfocado al análisis, interpretación y buen uso de la información, también a la promoción de la evaluación externa interinstitucional de los programas de docencia, investigación, difusión, administración y gestión de las instituciones de educación superior del país, procurando que los resultados se utilicen en la toma de decisiones de las instituciones educativas y gubernamentales.

Actualmente en el marco de los CIEES la Escuela Normal Rural “Justo Sierra Méndez” de Hecelchakán, Campeche, que cuenta con las Licenciaturas en: Educación Primaria y Educación Primaria Intercultural Bilingüe, se encuentran en la fase de la autoevaluación, siendo este el proceso integral de la evaluación diagnostica y que tiene como fin obtener la opinión objetiva e imparcial de los CIEES, acerca de los esfuerzos de la institución educativa por superar la calidad de sus programas, identificar sus fortalezas y sus áreas de oportunidad, y conocer su eficiencia y eficacia.

Se inicia el proceso de autoevaluación diagnóstica de un programa educativo se toma en cuenta su contexto regional e institucional, con el fin de considerar su pertinencia. Se prosigue identificando su ubicación dentro de la institución y de la dependencia, así como las normas, las leyes, estatutos y reglamentos que regulan las actividades que se realizan en la institución, la dependencia y el programa mismo.

La evaluación se refiere a los siguientes elementos de un programa académico:

1. Normatividad y políticas generales

2. Planeación-evaluación

3. Modelo educativo y plan de estudios

4. Alumnos

5. Personal académico

6. Servicios de apoyo a los estudiantes

7. Instalaciones, equipo y servicios

8. Productividad académica

8.1. Docencia

8.2. Investigación

9. Vinculación con los sectores de la sociedad

10. Trayectoria, perspectivas e impacto social del programa educativo

La evaluación diagnóstica (autoevaluación) comprende los aspectos positivos del programa que incluso pueden servir de ejemplo para otras instituciones, y también los aspectos que requieren de una acción o conjunto de acciones para resolver un problema o corregir una situación inadecuada.

Es importante destacar que todos los académicos de los CIEES y los pares académicos evaluadores que participan en este proceso se conducen de acuerdo con los más altos valores éticos en el desempeño de su labor y con un profundo respeto a la institución y a sus integrantes.

Todo esto acompañado de una serie de evidencias impresas y digitales, ordenadas en carpetas desde la 0 hasta la 10.

Hoy la evaluación institucional no es un proyecto a futuro, y que la demanda será a mediano o largo plazo, no claro que no, ya es nuestra realidad, es actual, sin embargo promover una cultura de evaluación en nuestra institución educativa es un verdadero reto, ya que la mayoría de sus integrantes (directivos, docentes, alumnos, personal de apoyo a la educación, padres de familia) tiene la idea de que es una medición (comparación con las grandes universidades y tecnológicos) y que por lo tanto corremos el riesgo de ser suspendidos o castigados y no lo entendemos como la oportunidad de conocer nuestros errores y convertirlos en áreas de oportunidad para la mejora persona, profesional y también institucional, por lo que hay que trasformar, establecer y promover, desde nuestras instituciones una cultura de evaluación y concebir la evaluación como un proceso permanente, participativo y esencial en nuestra escuela normal.