A mi maestro

Texto Elaborado por:
Mtro. Rogelio Basilio Aparicio

Luego de dar lectura al texto, Prospectiva de las didácticas específicas, se queda una incertidumbre en mi persona porque la ciencia avanza apresuradamente y nosotros continuamos rezagándonos poco a poco, es por ello que elaboró este texto para un gran maestro de sexto grado de Primaria, la que curse en la Isla La Pacanda perteneciente al Lago de Pátzcuaro del Municipio de Pátzcuaro.

A mi maestro…

Cuando me disponía a partir hacia la escuela, lo hacía con tanta emoción de saber que me iba a encontrar nuevamente con el profesor de grupo, porque demostraba una gran habilidad para hacernos entender los conceptos escolares que necesitábamos en esos momentos del nivel de Educación Primaria, era tal su forma de impartir una clase que el tiempo de estancia era muy corto, es por ello que aprendí mucho de esa persona tan delicada para mostrarnos el trato hacia nosotros.

La pedagogía usada en ella era participativa, porque nos enseñaba ejemplos y a partir de ellos nos dejaba ejercicios que teníamos la posibilidad de pasar al pizarrón a resolver problemas matemáticos, oraciones, cuentos, entre otras cosas más, se miraba que era un profesor que investigaba lo que tenía que enseñarnos el siguiente día, o en ocasiones si improvisaba, no se notaba, porque era tanta su habilidad de enseñar que lo manejaba de manera natural.

Las herramientas que usaba estarían el día de hoy desfasados y esto lo menciono por la gran aportación que se está dando con la aplicación de las TIC’s, que por no conocerlos tenemos miedo de usarlas en la educación de los niños, quienes ya conocen esta parte fundamental de la escuela que lo van aprendiendo en la sociedad, que puede ser originada por necesidad.

Las formas implicadas que se dan en el uso de la web hoy en día están muy lejanas para que nosotros las conozcamos, distancia que se hace más grande porque no queremos participar en la apropiación de esas herramientas digitales.

Se debe de contemplar una buena imaginación para comprender lo que tenemos enfrente de nosotros y cómo podemos impulsarlas (visión) para nuestra labor docente, de ahí se concreta la lectura expuesta en donde se marcan características a tomar en bien de la adecuación oportuna por parte del profesor en el aula, además se marca la metodología de la Investigación-acción, algo que difícilmente lo tomaremos si no tenemos la iniciativa de ir hacia el conocimiento del saber.

Será difícil comprender lo que tenemos que realizar por el bienestar de los alumnos, pero el día que lo logremos ni siquiera la sentiremos porque estaremos tan inmiscuidos en la enseñanza que ni tiempo vamos a tener para mirar lo resultados a los que llegaremos.

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Carta a mi maestra.

Mi querida maestra Elenita:

De Yolanda Uvalle Loperena

Con gusto le escribo esta misiva para recordar aquellos tiempos que fui su alumna en la escuela primaria, recuerdo que tuve la fortuna que me diera clases en 1º y 3º. Tengo presente cómo trabajaba con nosotros y aunque en ese tiempo no estaban delimitadas en el campo pedagógico las Didácticas Específicas, si había diferencia en la formas de enseñanza de las diferentes disciplinas del currículo.

Por ejemplo con los procesos de lectura y escritura recuerdo que siempre nos contaba un cuento o historieta sobre la letra que íbamos a aprender, se pronunciaba en contextos lingüísticos y se asociaba con las vocales y dibujos. Después trazábamos las letras en cursiva y en script, leíamos en el libro de texto y asociábamos en un cuaderno de ejercicios algunas frases. Paulatinamente accedíamos al sistema convencional de lectura y escritura, todos los días leíamos algún pequeño texto, aumentábamos el vocabulario, hasta llegar a lecturas más complejas. También nos preguntaba sobre lo que entendíamos de cada una y diariamente nos dictaba palabras nuevas (recuerdo que fue una estrategia durante toda la primaria, el dictado de palabras y los concursos de ortografía). Lo hemos comentado cuando hacemos reuniones de compañeras de primaria que casi no batallamos con la ortografía, porque desde 1º había una preocupación por escribir correctamente.

Lo referente a matemáticas usábamos el ábaco y unos palitos de paleta pintados de colores y fichas de refresco para los conteos y posteriormente el valor posicional, más delante usábamos un cuaderno que se llamaba problemario y ahí hacíamos operaciones aritméticas. También resolvíamos problemas del libro de ejercicios y usted nos iba explicando y orientando en el proceso.

En historia y civismo utilizaba estrategias como narración, descripción, lectura y medios como las fotografías, libros, historietas, revistas, nos gustaba escuchar su clase porque mantenía la atención de niñas de 6 años por bastante tiempo, siempre nos mantenía ocupadas, haciendo actividades diversas.

Ciencias naturales era también diferente recuerdo que hacíamos maquetas y observábamos el crecimiento de una planta con la elaboración de un germinador (clásico bote de vidrio con algodón y agua). No atraía mucho dibujar la naturaleza y coleccionar hojitas.

La verdad ahora que han pasado muchos años no he olvidado sus formas estratégicas y variadas de trabajar, sobretodo la diferenciación didáctica en cada disciplina del plan de estudios.

Siempre la llevo presente en mis pensamientos y me es grato recordar su entrega, compromiso, tolerancia y paciencia con sus alumnas. Aquella vez que la saludamos en el café nos sorprendió que nos recordara después de tantos años. La quiero mucho y espero poder verla pronto, un abrazo con gran cariño…..su alumna.

Yolanda

Cd. Victoria, Tamaulipas 28 de Febrero de 2015

LA DIDÁCTICA ESPECÍFICA…

Por: Héctor Daniel Cabrera C. (COBAEM)

La didáctica específica es la parte significativa de la didáctica general, formas de su concreción. Su objeto es hacer educativo el conocimiento que les concierne en cada caso. La dificultad estriba en la forma de su comunicación. En este sentido se busca concretarlas, con finalidad aclaradora.

Se trata de una especialización de las diferentes disciplinas científicas (la que se preocupa por los fenómenos generados al ser comunicadas), pero también de una especialización de las ciencias educativas, en tanto en cuanto se ocupa, dentro del análisis y la teorización curricular, de la aplicación de cada disciplina en el aula. Y ello, porque el horizonte final y la herramienta que la educación utiliza es, fundamentalmente, el conocimiento disciplinar: la "asignatura".

Unas ciencias que estudien la utilización del conocimiento para educar tienen mucho que aportar y, pese a su reciente origen, lo están empezando a hacer a partir de la definición de sus objetivos y su marco de actuación, así como la creación de su propia comunidad científica.

A mi maestro…

Yunuén Aguilar Heredia

Siempre que pienso en la educación y mis maestros, no puedo evitar sentirme nostálgica y con pensamientos encontrados. Vuelven a mi memoria, aquellos que me formaron en mi infancia y mi juventud. Y no siempre son buenos recuerdos. De ellos recuerdo muy poco, quizá su vida, su forma de ser y en algunos poquísimos casos aquello que aprendí como contenidos.

Creo que ser docente hoy en día, es un asunto por demás complicado. Ya no basta ser experto y gran conocedor de alguna materia o contenidos, o no basta tampoco conocer mucho de pedagogía o educación, ya que las formas de construcción educativa y conceptual han sido trastocadas muy fuertemente por la sociedad de la información y el acceso a la información que tenemos.

Hoy las personas aprendemos no porque se nos transmita una información en la escuela, sino porque somos capaces de construir nuestra propia versión y visión personal de esa información. El conocimiento es hoy, una construcción personal que requiere el auxilio de muchas herramientas y diseños de intervención por parte de los docentes.

La escuela tradicional, consideraba que la labor del docente era, básicamente, llenar de información única, verdadera, acabada y finalmente científica a un conjunto de personas que llegaban al aula con el único afán de aprender. Nunca habíamos considerado que los actores del proceso no tenían la misma forma de aprender o consideraban los contenidos académicos de distintas, por lo que la educación (en la que me formé), era estandarizada, única y unidireccional para todos los estudiantes.

Y no es que pretenda desconocer la utilidad de la educación que recibí, ya que esta me permitió formarme y aprender; pero hoy me parece un discurso gastado y obsoleto. Observo a mí alrededor y veo un mundo cada vez más cambiante, donde quizá lo valioso no sea lo que sé, sino la capacidad que puedo tener para adaptarme a los cambios y usar lo que conozco para resolver problemas aunque los mismos me parezcan terriblemente ajenos o alejados.

Pienso que los docentes debemos ser personas que conozcamos a profundidad muestra materia, pero que también nos formemos como especialistas en las ciencias de la educación. Que seamos capaces de construir andamios y diseños lo suficientemente flexibles para que se adapten a variadas y múltiples condiciones de aprendizaje y que además tengan la virtud de ser claros, precisos y útiles.

Debemos conocer las condiciones intelectuales, psicológicas, históricas y emocionales de nuestros estudiantes para incidir de forma efectiva en su aprendizaje; y debo reconocer que es una verdadera labor titánica.

El saber sabio necesita al saber educativo para dotar de significados a los contenidos y obligar a desarrollar en el otro un imaginario científico sobre el cual los sujetos puedan actuar y busquen nuevas formas de construcción. Cada tipo de ciencia genera sus tipos de imaginarios que facilitan el proceso y producen sistemas específicos de conocimiento educativo.

En torno a la Didáct ica: ¿General o Espe cífica?

Yunuén Aguilar Heredia

Hablar de los asuntos de la Didáctica, parece ser siempre complicado para los profesores ya que la misma debe ser capaz de organizar e instrumentar los propósitos y fines educativos en situaciones concretas que puedan ser utilizados para lograr el aprendizaje de los estudiantes.

Debido a que el aprendizaje ocurre en contextos con normas y expectativas culturales específicas, genera transferencias a partir de los contenidos que pretenden transmitirse y permite establecer nuevas oportunidades para el incremento del conocimiento social.

De acuerdo con Sally Burch en la Sociedad de la Información, el uso de los medios tecnológicos llevará a una importante transformación social, cultural, económica y política que nos llevará a replantear los saberes y certezas establecidos. Las prácticas, actores y modalidades han cambiado y buscan nuevos espacios de interacción a fin de generar construcción colectiva de tipo bidireccional y que sea pluralista al considerar diferentes posiciones o posturas de los distintos actores.

Resulta fundamental tener ambientes más efectivos y didácticos que permitan que los estudiantes puedan desarrollar habilidades de pensamiento y la capacidad de aprender. Es importante considerar elementos didácticos que posibiliten la interactividad y permitan la interacción con fines educativos. Los estudiantes deben tener herramientas que les permitan aprender a pensar y leer críticamente, buscando resolver problemas complejos.

Herbert Simon, afirma que el significado de “saber” ha pasado de recordar y repetir información, a poder hallarla y utilizarla, por lo que resulta importante atraer la discusión de los elementos didácticos y pensar críticamente si la misma debe ser general o específica o cuáles son las condiciones que debemos considerar al establecerla como elemento trascendental en el proceso educativo.

Cuando los docentes nos formamos, lo hicimos como expertos en alguna de las áreas del conocimiento, ya sea en contenidos específicos o materias duras, o en pedagogía general o educación y a partir de ahí traemos a escena la discusión respecto a qué es más importante a la hora de organizar el proceso educativo.

Los sujetos llegamos al ambiente educativo con un acervo de conocimientos previos y contextos o entornos culturales y de desarrollo cognitivo, independientemente de la forma en que aprendamos o enseñemos. Resulta muy interesante pensar que tanto los alumnos como los docentes tenemos un acervo conceptual y cognitivo y eso es un elemento que se considera en muy pocas ocasiones al establecer una planeación didáctica escolar y adquiere la categoría del “paradigma olvidado”, tal como lo señala Bolívar.

De acuerdo con lo señalado por Bolívar, es necesario el establecimiento de una profesionalización docente que permita reconstruir, adecuar o reestructurar los contenidos de tal manera que los mismos sean asequibles a los estudiantes. Es importante lograr que los profesores transformen el conocimiento en significativo y asimilable.

En tal sentido, la consideración de la didáctica general es vital al trabajar con contenidos específicos. Al mismo tiempo, todos los contenidos tienen cierta especificidad, por lo que debe considerarse el uso de didácticas específicas que consideren el desarrollo y diseño curricular, así como la estructura propia de la materia, la organización conceptual y los principios de indagación.

Transcendental será entender que los docentes actúan en realidades social e históricamente construidas, que resultan ser complejas y contradictorias, por lo que deberá poseer dominio de los contenidos y las habilidades a fin de lograr que los estudiantes aprendan e incorporen a su estructura mental los diversos contenidos revisados en la escuela.

Los contenidos deben traducirse en procedimientos de aprendizaje, de acuerdo con lo señalado por Libaneo, ya que el conocimiento no es especulativo o alejado de la realidad. Cuando los estudiantes reconstruyen los contenidos, también incorporan las capacidades para desarrollar la consciencia y el pensamiento teórico.

El docente debe tener la didáctica específica que le permita tener la competencia académica relacionada con su materia y al mismo tiempo debe conocer y dominar la didáctica general para analizar los aspectos históricos, sociológicos y epistemológicos del contenido, buscando captar el perfil epistemológico de la ciencia que enseña, su estructura conceptual, sus procedimientos investigativos y sus resultados desde una perspectiva crítica.

Ante ello, es imposible pensar en la didáctica general y las específicas como entes separados o inconexos. Su confluencia, permite la apropiación de maneras de pensar, investigar y actuar y se interiorizan formando habilidades intelectuales que reconstruyen el tejido social.